Esto si que es un buen dia en la piscina, salir del agua y que una diosa morena tetona te coma la polla y se la meta hasta la campanilla y siga y siga sin parar hasta que te corras en toda su boca.
O sea, me miro al espejo y observo la cruda realidad: soy un tirillas. No soy un hombre físicamente atractivo. No sé que vió en mí, ¿sabes?. No entiendo que motivo le impulsó a tirarme los tejos y a estar conmigo cinco maravillosos meses. Fíjate que cara ponía cuando me la follaba.