Cuando la escasez aprieta, la gente se deshace de lo que es prescindible. Por ejemplo, el plasma... lo que pasa es que si lo vendes no tienes dónde ver Anatomía de Grey, quita, quita. Bueno, siempre nos queda el coche que lo único que hace es gastar gasofa... joderrr, pero luego hay que ir en bus a todos lados y te quita mogollón de libertad.
Entonces, qué podré vender yo para paliar la crisis... Venga, todos conmigo al unísono: ¡El coño, hija mía, el coño!