Mientras buscaba en internet la traducción de un texto que nos dio el profesor
de idiomas, la
chavala no se que cosas hacia pero llego recalentada del baño bajo la
persiana para que no puedan vernos de los edificios vecinos y empezó
acariciarme como
perra en celo. Yo también me puse a mil le coño su lindo
chochito y luego la clave hasta votarme en su viciosa cara.