Esta enfermera al parecer la noche anterior su marido la ha dejado arrecha y esta mañana en el hospital al primer paciente del día lo seduce con su sensual uniforme, el afortunado es un inexperto chico de 21 años con una vigorosa polla que hace feliz a la doctora cuando calma su hambriento coño. Los dos terminan felices y luego de la consulta cada uno agarra su camino y talvez la próxima vez que se encuentren sea de nuevo en esa habitación el hospital.