Invité a mi vecina a conocer mi nuevo apartamento en el piso 16, al parecer a la guarra la excitan las alturas porque cuando estábamos en el balcón con sus delicadas manos agarra fuertemente mi polla comienza a masturbarme y luego me da una grandiosa chupada, yo estaba bien empalmado entonces la pongo de pie y penetro sin condón el mojado chochete de mi vecinita que no paraba de gritar y me pedía que la follara como una bestia. La putita a quedado agradecida y ahora no paramos de follar como un par de buenos conejos.